domingo, 13 de octubre de 2019

Así se vive un clásico Los equipos de Chivas y América se enfrentaron en lo que fue una edición más del “clásico nacional”
El país se divide durante un fin de semana. Guadalajara, Jal. México. 8 de octubre del 2019 Por: alexchivas y juanpichivas. Era un sábado 28 de septiembre, pero no era un sábado cualquiera. Éste tenía un sabor diferente, se sentía en el aire una vibra especial en toda la República, vibra que nacía principalmente en el centro del país y en el estado de Jalisco, Para los amantes del fútbol era un día como pocos en el año, mientras que para aquellos que no lo comparten es una de esas pocas fechas en las que cobran un poco de interés en él. Así es, se trataba de un día de clásico, Todo comenzaba alrededor de las 8:00 de la mañana, el país despertaba con la salida del sol y junto con él lo hacían millones de aficionados de ambos bandos.
Guillermo Ocho y Oribe Peralta refuerzos más relevantes de cada equipo. Las plegarias iban y venían, hasta el menos creyente imploraba a su dios porque sabía que era una jornada de esas en las que una derrota no está permitida. La mañana transcurre con cierta regularidad, ya que los deberes no se detienen. Los empleados trabajan, los estudiantes estudian, en ese momento los únicos que tenían un día diferente eran los que estaban llamados a ser los protagonistas de la noche. Aquellos veintidós guerreros que saldrían a la cancha a dejarlo todo junto con sus compañeros que los acompañarían desde la banca. Ambos equipos pasaron varias horas de la mañana preparándose arduamente para enfrentar a su acérrimo rival, no había espacio para el error. El reloj señalaba las 12:00 del mediodía en el aeropuerto de la Ciudad de México, cuando un vuelo comercial de Volaris proveniente de
Guadalajara aterrizaba en la pista. Dentro de él venía un personaje secundario con aires de protagonista, su nombre, Pablo. Eran las 12:15 cuando se abrieron las compuertas del avión, el sol se cuela a través de ellas y Pablo recibe el que sería su primer baño del día, un baño de sol de la no tan calurosa CDMX. Durante toda la tarde la ciudad se ve envuelta por la fiebre futbolera, en todas partes puedes encontrar gente vistiendo orgullosamente los colores de su equipo, es uno de esos días en los que la ropa formal pasa a ser unos jeans acompañados de la camiseta del bando al que eres fiel. Camiones repletos de aficionados que se dirigen rumbo al estadio son visibles por todas las vías aledañas al recinto. En ellos viajan decenas de seguidores que inclusive se encuentran en el techo brincando y alentando al equipo de sus amores, con gritos salidos desde el corazón acompañado de tambores y trompeta.
Pablo a las afuera del Estadio Azteca Se llegan las 7:00 p.m. la hora está cada vez más cerca, los equipos arriban al monumental Estadio Azteca, lo hacen entre cánticos provenientes de grupos de hinchas conocidos coloquialmente como ‘barras’ que los acompañan a paso firme. Por las ventanillas del autobús es evidente cómo los colores rojo, blanco y amarillo se apoderan del lugar. Vendedores ambulantes, puestos de comida, seguidores de ambos equipos, medios de comunicación cubriendo el evento, todo está

6 comentarios:

  1. Buena información, me hizo falta que realizaran los cambios solicitados en clase.

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  2. Buena crónica, manejada con un buen orden cronológico, yo recomendaría no enfocarse tanto en el actor secundario que vendría a ser Pablo, pero en general muy buena

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  3. Buen trabajo, la información se maneja bien en orden cronológico

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  4. buena info la verdad bastante bien redactado y ilustrado

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  5. Excelente redaccion, ni una recomendacion ya que todos cometemos errores.

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  6. Me gusto el orden cronológico y como manejan la información.

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